Lo que ellos quieren

Lo mejor de trabajar con hombres es que te reís, aunque no quieras, te reís.

Lo peor es que tu cerebro empieza a funcionar como el de ellos: con doble sentido.

Algunas cosas que ya no digo sin sentirme un ninfómana:

. Al almacenero: Dame una leche, por favor.
. Al kiosquero: Una pajita, por favor.
. Al colectivero: Parada, por favor.
. Al otro pasajero del bondi: ¿No me tocarías el timbre, por favor?

Para cuando terminaste la frase, lo que más bronca te da es haberlo pedido por favor.

4 comentarios: